The Swell Season: amor por la música
Escrito por Javier Sánchez    Lunes, 01 de Marzo de 2010 19:30    PDF Imprimir E-mail
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The Swell Season en su concierto de Madrid. Foto de Carmen Gutiérrez para mundoactua.com

Durante dos fechas, en Madrid y Barcelona, la banda irlandesa-checa, formada por los protagonistas de la película Once presentaron su nuevo disco en directo. Esta es la crónica de su concierto madrileño

 

 

ANTECEDENTES

Érase una vez un músico irlandés callejero. Por el día tocaba versiones de temas conocidos, y por la noche canciones tristes dedicadas a una ex-novia que se marchó.
Un día se paró frente a él una chica muy tímida y algo extraña. Era checa, y resulta que sabía tocar el piano. Bueno, más que tocarlo, lo acariciaba.
Resulta que con este argumento hicieron una película musical, llamada "Once", que ha cautivado a todos los que la han visto en los ultimos dos años.
Se recorrieron todo el mundo, se llevaron varios premios, y sobre todo, ganaron un Oscar, con una pelicula pequeña y sencilla, pero de las que se quedan guardadas siempre dentro de quienes la ven.

EL PRESENTE.

Después de esto, para ellos empezó "The Swell Season"
Y bajo ese nombre grabaron un disco, que les ha vuelto a llevar por todo el mundo. Esta noche pasaron por Madrid.
Y el concierto comenzó así:

(vídeo de otro concierto de la gira)

Sale Glen Hansard, pasa de los micrófonos, y se pone delante del escenario a cantar a pelo, en una sala a reventar, con 1000 personas completamente en silencio. Y su voz atronando por cada rincón. A partir de ahí ya nos ganaron a todos.

Dos horas y media de amor a la música y entrega absoluta. Una banda sobria y efectiva acompañándoles en una noche especial, ya que era el cumpleaños de Marketa Irglova (la checa de la que hablaba antes). Invitaron a un guitarrista que habían conocido en un Festival en Australia (que resultó ser Javier Mas, el guitarrista español de Leonard Cohen), subieron a una chica del público a tocar las castañuelas que habían regalado a Marketa por su cumpleaños, se intercambiaron instrumentos, el violinista nos regaló un instrumental clásico irlandés maravilloso, hubo muchas bromas en los monólogos que Glen soltaba antes de cada canción, subió su telonero en varios temas (Josh Ritter) y tocaron Falling Slowly...
Todo sin artificios. Música en estado puro. Y  Glenn Hansard siempre sonriendo y disfrutando con cada canción, mostrando su enorme carisma, y como si fuera el concierto más importante de su vida.
Una noche para no olvidar. Agotaron los adjetivos. 

Glen Hansard en Madrid. Foto de Carmen Gutiérrez

 

 

 

 

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