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Hace unos meses entrevistamos a Zahara al poco tiempo de salir su disco. Ahora nos volvemos a encontrar con ella, y nos cuenta cómo le ha cambiado la vida durante el último año, en el que ha sonado en todas partes y realizado una extensa gira, y nos habla también de sus planes de futuro. Nos recibe antes de su concierto en Zaragoza, tan encantadora como siempre.
¿Puede ir Zahara ahora a un concierto sin que la reconozcan? Si, puedo ir. Aunque una vez iba a un concierto a la Sala Apolo y se acercaron unas niñas a hacerse fotos conmigo. Pero si; no ha cambiado tanto mi vida. La gente que te seguía cuando eras una artista más minoritaria, ¿sigue confiando en tu música como el primer día? Es que la música es exactamente igual. Obviamente, el disco no soy yo al 100% porque hay muchísima gente que ha trabajado en él. Pero el directo sigue siendo el mismo que hace seis años. Incluso un poco mejor, porque toco mejor, me sé mejor las canciones... La gente que me seguía antes es la que me sigue ahora. ¿Qué aporta y que quita la fama a una artista como tú? Aporta poco. Me hizo más popular pero tampoco de no poder ir por la calle. De hecho, para esa gente que escucha lo que le dicen que mola y lo que no, quitó un poco de credibilidad. Algo que luego, cuando acuden al directo, se dan cuenta de que no es así. ¿Cómo se presentan en el horizonte los próximos meses? Empezamos ahora la gira con “los fabulosos”. Con las canciones del disco, pero también con otras nuevas. Y con una escenografía más elaborada, con proyecciones, luces, atrezzo... Una vez pasada la experiencia, ¿cómo es ser sintonía de la Vuelta Ciclista a España? Pues yo todavía no lo sé (risas). No tengo tele, y así no me he visto continuamente. Y, excepto alguna vez que he oído por la calle: “mira, la de la vuelta”; tampoco me ha agobiado demasiado. Lo tengo como recuerdo de una anécdota divertida, y algo que en la vida me imaginé que me fuera a pasar. ¿Qué es lo mejor que te ha pasado en los últimos 6 meses? Tocar. Que el disco haya sido la excusa para tocar por toda España con la banda. Y poder ver la reacción de la gente al escuchar las canciones, para mí ha sido lo mejor. ¿Te has llevado alguna decepción con el mundo de la industria musical desde que empezaste a este nivel de popularidad?
Nunca terminas de conocerla. Hay un punto en el que dices: “ya no me la van a meter doblada”; pero siempre hay algo que escapa de tu control. Se toman decisiones que no entiendes mucho; o cuesta tomar decisiones que parecen fáciles. En mi caso, que no solo soy compositora, cantante... sino que llevo mi propio “negocio”; soy consciente de los sitios que voy, de lo que cuesta la promo... Por lo que al ser un poco dueña de mi propio proyecto, no entiendo muy bien algunas acciones. En ese sentido, si que es un poco frustrante la relación con las altas esferas de la industria. ¿Qué opinas de las nuevas leyes que están surgiendo para eliminar las descargas ilegales? ¿Favorecen o perjudican a los artistas que no son estrellas super-ventas? Son leyes que perjudican claramente; además, no sirven para nada. Para empezar, ya están inventando otros sistemas alternativos a esos que quieren censurar. Y segundo, que la música está ahí, y hay que intentar sacar el negocio de otro sitio que no sea de la compra del formato físico. O hay que currarse este formato de tal manera que quieras pagar por él. A mí, la mitad de la gente que me conoce es porque alguien que le gustaba me colgaba en un foro, esa persona se descargaba mi disco y luego venía a un concierto. Además, la gente que más se queja es la que más vende. De todas las personas que has conocido en este último medio año, ¿cuál es la que más te ha sorprendido, o con la que te gustaría colaborar artísticamente? Soy muy afortunada en este aspecto, porque he podido colaborar con gente como Love of Lesbian; y este año en el “Twoday Festival” canté con Sidonie. Pero hay un artista que me vuelve loca, que me encantan sus canciones, y me identifico mucho con él en su forma de entender la música que es The New Raemon. Sin embargo, le admiro tanto que me da reparo proponerle nada; por si me rechaza y me muero de la pena. Como compositora que eres, ¿es fácil hacer canciones nuevas en plena gira o necesitas estar en casa, tranquila? Para mí, el proceso de composición existe en el mismo momento en el que estás viviendo las cosas. Es ahí donde está la inspiración; la capacidad de estar atento a las cosas que pasan a tu alrededor para luego describirlas. Por lo que es en una gira cuando más gente conoces, cuando más cosas vives... y es el mejor momento para componer. De hecho, nada más empezar los conciertos hice tres canciones, y ya estoy ensayando la nueva. Y cuando he estado en casa, parada, he sufrido sequía compositiva. ¿Cuál es la última canción que has compuesto? ¿Puedes decir su título; y un trocito de la letra? La última se llama “Pregúntale al Polvo”, por la novela de John Fante. Habla de una relación decadente entre un hombre y una mujer, de amor-odio, de no puedo estar contigo pero tampoco sin ti... Y tiene una metáfora, preguntándole al agua (a la vida), y acaba diciéndole: “pregúntale al polvo si somos polvo”. Como ves, una canción muy alegre... (risas).
CRÓNICA DEL CONCIERTO DE ZAHARA EN LA CAMPANA DE LOS PERDIDOS (ZARAGOZA) EL PASADO 22 DE ENERO Hacía el frío propio de una noche de enero el día en que Zahara se disponía a dar su segundo concierto consecutivo en la capital zaragozana. La sala, abovedada y con decoración medieval; estaba repleta de gente esperando que le contaran la “fabulosa historia”. Y hay que decir que, desde el momento en que la artista se subió al escenario, cumplió con creces las expectativas de todos sus seguidores. La “cantautora popera” andaluza destapó todo su repertorio; y se dedicó (a pesar del notorio resfriado) a interactuar con el público continuamente. Pues se trata de uno de esos pocos artistas que saben moldear el humor de tal manera que, en el momento en el que comienzan a interpretar la canción, el público se olvida de reír para dedicarse a escuchar. Además, no se conforma con cantar sus éxitos sino que, como compositora que es, dedicó varios minutos a cantar canciones nuevas, o canciones de sus maquetas anteriores. Incluso presentado a través de una de ellas a su sobrino (recién nacido), en un concierto que adquirió por momentos un ambiente muy familiar. Es inevitable ver que tiene muy claro cómo llevar su carrera, y cómo escurrirse de las radio-fórmulas, definiendo poco a poco una posición elegante dentro del panorama musical. Con el carácter propio de alguien que demuestra que ya existía antes de fichar por una multinacional. Tampoco se puede olvidar (sería atroz hacerlo) la versión que regaló del “Hallelujah” de Leonard Cohen. Para, minutos después, desembocar en un final de concierto que seguro se agarró por dentro de todos los presentes; momento en el que Zahara, a capella, cantó con fortuna el tema “Ojos verdes”, del poeta Rafael de León. Aparte de en nuestra web, también puedes leer a Juanma Fernández en su blog
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